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jueves, 21 de mayo de 2009

aléjate lejano alejado!


Hay días que pasan sin que pase nada,
sin ver pasar la luz del sol
paseando en mi mente sin dar un paso,
ni una sola luz que me enseñe por dónde sigue el camino.

Un motivo, una motivación, una ilusión.

Se olvidan con todo lo demás
Dicen que lo guardamos todo en un mechinal de a bordo
pero la mente, nuestro cuerpo es pícaro,
lo coloca al fondo...

y de improvisto resurge con ímpetu para poder salir

Y no hace daño, o sí
de momento se prepara para la inmersión submarina
a 50 metros sumergidos en el fondo


lunes, 9 de junio de 2008

esta semana

Vaya semanita...
digna de una luna llena prolongada
Lo extraño es que no se espera hasta dentro de 9 días

Tiene que ser el cambio climático que nos está cambiando
Muy cerca del estío se comporta como un caprichoso atormentado

Las evaluaciones están pasando consulta
Los sentimientos se confunden con la inflación galopante
Que convierte todo aquello que con nada nos hacía felices
En un trote perdido hacia el fin del mundo
Relinchando sin abrir la boca

¿A dónde vamos?

jueves, 29 de marzo de 2007

No me gusta pensar

Y pensar que hoy es un día de esos,
un día de estos.
Y pensar que nunca será de aquellos.
Y pensar que siempre ha sido de esos.

En cada momento de forma diferente y sin nombre,
pero en todos iguales.
Un día entre muchos,
a veces por semana, otras mensual:
siempre vuelvo a lo fatal.

No busco la felicidad,
pues no estoy desquiciado,
tampoco soy feliz,
pues nunca me he conformado.

Mi alegría sólo dura
esos momentos en los que te veo sonreír
y me haces creer que puedo causarte alegría.

Hoy no te he abrazado
y he vuelto a estar pensando
en lo miserable que soy.

Mi felicidad dura lo que dura una sonrisa
devuelta o arrancada,
pero al igual que la mueca,
se desvanece y siempre vuelvo a lo mismo.
Ahora sólo de ti depende.

Tengo la certeza de que me he vuelto adicto
a las sonrisas para no caer,
pero cuanto más alto subo,
más fuerte es la caída.

¿Por qué me cuesta tanto dar al mundo
eso que tú sólo recibes?

¿Por qué no consigo la felicidad
si tengo la clave entre mis manos?

Un paseo por lo más oscuro para dar con una solución optimista, quizá la única
sin ánimo de traumatizar a nadie.